sábado, 5 de mayo de 2012

Cárcel común, perpetua y efectiva

En el mediodía de ayer, 26 de marzo de 2012, continuaron las sentencias a alguno de genocidas de la década del ’70. El fallo, considerado histórico por gran parte de los medios locales, terminó con treinta años de impunidad al condenar a cadena perpetua al ex-comandante del II Cuerpo de Ejército, Ramón Diaz Bessone y José Rubén Lofiego. El mismo caso se dio con los ex policías Mario Marcote, penado a 25 años de cárcel; Ramón Vergara, a 12 años; y José Carlos Scortecchini, condenado a 10 años.




Desde temprano, los alrededores de Oroño y Rioja se vieron concurridos por una multitud de personas de todas las edades que con banderas, bombos, globos y remeras estampadas fueron acercándose, a la espera de la resolución del Tribunal Oral Federal número 2.

Las repercusiones, tras la resolución, estuvieron cargadas de emoción y en su mayoría fueron positivas. Sin embargo, el aire se tensó y los ojos se llenaron de lágrimas por la bronca cuando el ex militante montonero, Ricardo Chomicki, acusado de haber colaborado con los represores luego de haber sido capturado, fue absuelto.

La jornada estuvo caracterizada por emociones cruzadas, reflejadas en los discursos de madres, hijos e incluso sobrevivientes, quienes mostraron su profundo agradecimiento a los allí presentes y destacaron la participación activa de los medios de comunicación.

Bernachini, Juliana.

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