Cuando hablamos de derechos humanos, estamos hablando de un permiso para obrar de una determinada manera, para obtener una viva digna, es decir, de todo aquello que se necesita para desarrollarse plenamente. No interesan, sexos, religiones, situaciones sociales, lenguas, ideologías, resumiendo, ninguna condición para que se prohíba pensar, ser o actuar de cierto modo.
Como bien sabemos, en nuestro país contamos con un claro ejemplo. En el año 1976 estos derechos de los que hablamos, fueron violados.
Miles de personas fueron consideradas como “enemigas de la nación” y por ello, se implementó una metodología que consistía en la desaparición de las mismas, las cuáles eran recluidas en centros clandestinos, donde sufrían todo tipo de torturas y hasta asesinatos. Se estima que fueron más de 30.000 los desaparecidos. Además de estos secuestros, como si fuera poca cosa, se apropiaban de los niños y los entregaban a familias militares, haciendo que los mismos pierdan su identidad.
En Abril del año 1985 se inició el juicio a las juntas militares que gobernaron este país entre el año 1976 y 1983.
Hoy, 26 de Marzo de 2012, después de más de 30 años de lucha, en busca de la justicia, de una verdad que brota por las mismas victimas, testigos y familias, se logra la tan esperada sentencia.
Allí se encuentran, con ansias, nervios, dolor, interrogaciones, todos reunidos, familiares, amigos, estudiantes, periodistas, agrupaciones estudiantiles, entre otros,en la puerta de Tribunales Federales Nº2 de la ciudad de Rosario, esperando una respuesta. Quienes se hicieron presentes, han presenciado la histórica sentencia de la causa más grande de la región, la causa Díaz Bessone.
Los imputados recibieron distintas condenas, cuyos fundamentos se darán a conocer el día 29 de mayo.
En primer lugar, el ex comandante del Segundo Cuerpo del Ejército, Ramón Díaz Bessone, fue condenado a prisión perpetua, por homicidio, privación de la libertad y torturas contra presos políticos.Mantendrá prisión domiciliaria y será remitido a cárcel común una vez que quede firme la sentencia y previo análisis de su estado de salud.
Conjuntamente, se le otorgó el mismo castigo, al ex oficial de la policía José Rubén Lo Fiego, mientras que se establecieron penas de 25, 12 y 10 años de cárcel común para otros tres policías acusados, Mario Alfredo Marcote, Ramón Rito Vergara y José Carlos Scortechini, respectivamente.
Finalmente, el civil Ricardo Chomicky, un militante de la juventud peronista, fue absuelto por el tribunal.
La Señora Marta Bertolino, sobreviviente del SI, acotó al respecto: "los delitos están probados, nos vamos con alegría por algunas condenas y con el compromiso de seguir trabajando por las que no nos conforman”.
El país no cuenta con el olvido, sino con la buena memoria del NUNCA MÁS.
Lugo, Agustina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario