En el marco del dictamen de sentencia a los involucrados en las desapariciones durante el Golpe de Estado de 1976, el 26 de marzo hubo una amplia convocatoria popular fuera de los tribunales de la ciudad de Rosario, donde se estaba llevando a cabo dicho juicio. Militantes de agrupaciones políticas, familiares de desaparecidos y demás ciudadanos se agruparon para oír cual sería la pena a cumplir por los genocidas.
Entre los presentes, la idea de por qué sentían importante presenciar el hecho era compartida; uno de ellos, Victoria Illia, militante de la agrupación Franja Morada, expresó: “Me parece sumamente importante porque hoy todos los ciudadanos, tanto rosarinos como argentinos en general, estamos demostrando que tenemos memoria, que no nos olvidamos y que de un hecho tan macabro y tan terrible como fue la dictadura, lo que hizo, la cantidad de gente que desapareció, la cantidad de gente que sobrevivió pero fue torturada y/o fue retenida, no nos vamos a olvidar. Hoy estamos todos presentes acá y me parece que es una forma de volver a gritar fuertemente Nunca Más”.
En un clima tan singular se vivió una mixtura de sentimientos: por un lado, se veían grupos entusiastas por haber conseguido una condena; por otro, quienes estaban decepcionados con la cantidad de años asignados a cada uno. En términos generales estaban de acuerdo: “La sentencia no basta, no hay conformidad son crímenes de lesa humanidad y merecen cadena perpetua todos, hay que continuar luchando, estoy por un lado contento por llegar al juicio pero no así conforme con las penas que recibieron la mayoría de los implicados.”, sostuvo Juan Carlos, un civil que se acercó a oírla.
El resultado fue prisión perpetua al ex comandante del Segundo Cuerpo del Ejército durante la última dictadura, Ramón Genaro Díaz Bessone y prisión perpetua al ex oficial de la policía local José Rubén Lo Fiego. En tanto, el ex policía Mario Alfredo `El Cura` Marcote recibió una condena de 25 años de prisión, mientras que sus ex colegas Ramón Rito Vergara y José Carlos Scortechini fueron sentenciados a 12 y 10 años de prisión respectivamente. Finalmente, el civil Ricardo Chomicky, fue absuelto por el tribunal.
“Toda condena se queda corta porque esto que subió a juicio es solo una parte, muy bien la prisión perpetua y los 25 años y muy mal los 10 años porque el solo hecho de estar en el centro clandestino amerita un piso más alto, estoy disconforme también con la absolución del civil Chomicky. Lo que parece importante es que todos estos represores están procesados por infinidad de otros delitos, otros homicidios que ya van a juzgar”, dijo la abogada Jessica Pellegrini y agregó: “Mientras haya un genocida vamos a estar acá, ya dijimos, como a los nazis les va a pasar a donde vayan los iremos a buscar”.
Schiavoni, Ma. Eugenia.
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